Mouse Party: para aprender jugando

 

Compartimos con vos un juego para aprender de una manera sencilla, cómo actúan las drogas en nuestro cuerpo, principalmente heroína, éxtasis, marihuana, LCD, alcohol, metanfetaminas y cocaína. Acordate que esto es un ejemplo y los mecanismos están simplificados. Las drogas tienen efectos no sólo físicos (como los que muestra el videojuego) sino también psicológicos y sociales. Conociendo cómo funcionamos podemos cuidarnos mejor!

 

 

Link al videojuego: http://learn.genetics.utah.edu/content/addiction/drugs/mouse.html

 

mouse party

 

 

 

 

Acerca del ingenioso mercado propiciatorio

Por *Gabriela M. Richard Losano | Fuente original: lavoz.com.ar

 

En el actual contexto, para abordar el consumo de sustancias psicoactivas en todos sus niveles es necesario reconocer la dinámica que se teje a su alrededor. No tener en cuenta esta complejidad puede generar desaliento en padres y educadores e incluso llevar a los mismos consumidores a un juego del cual posiblemente no desearían ser partícipes.

 

Un caso imposible de imaginar hace cinco años nos aporta hoy una buena oportunidad para reflexionar y abrir nuevas perspectivas sobre esta cuestión. Se trata de algo en apariencia inocente, pero que desde una lectura de salud pública deja de serlo.

 

Me refiero a la venta de unos alfajores de dulce de leche que, debido a la amplia oferta de este tipo ya disponible, decidieron ingresar al mercado como producto destinado al público juvenil, y más precisamente a aquel que consume marihuana y desea contrarrestar uno de sus efectos no deseados. ¿Dónde ocurre esto? Por ahora, en Uruguay.

Junto con el debate que se instaló en este país en torno de la idea de que el Estado se ocupara de normalizar la producción y comercialización de marihuana, algunos empresarios privados se animaron a ocupar el nicho que genera el “bajón”. Se trata de los “Alfajores Bajoneros Marley” (el logo incluye las sombras del perfil del músico de reggae Bob Marley y de una hoja de marihuana).

 

El bajón es un momento de malestar previsible, con características particulares según el tipo de sustancia que se consume, que suele ocurrir luego de obtenido el pico del efecto esperado.

El caso del bajón producido por la marihuana, según definiciones de los mismos consumidores, es “ese momento fatídico en el que, por un motivo o por otro, la planta amiga te está llevando a un terreno peligroso, donde tu cuerpo empieza a encontrarse un tanto perdido… ”. “Los síntomas son debilidad y hormigueo por todo el cuerpo. Es el lado oscuro de la marihuana… consiste en una reacción hipoglucémica, cuya intensidad varía dependiendo del estado del cuerpo antes de consumir y de la cantidad y tipo de marihuana que consumas –según su potencia y estructura bioquímica–”.

 

En consecuencia, los emprendimientos comerciales rápidosy sagaces, atentos a las necesidades de la gente –reales o posibles de promover– y conocedores de la situación de déficit creada por el consumo de esta droga, pusieron a la venta este producto que se ofrece solidario (pero no gratuito) para paliarlo. Como dice el refrán, negocios son negocios.

Aunque no desprovisto de dificultades para imponerse en el mercado (según el dueño de la idea, ha sido rechazada en muchos sitios), este alfajor está disponible en algunos quioscos y supermercados, y se propone hacer crecer sus ganancias ampliando el mercado desde Uruguay hacia otros países.

 

¿Qué perspectivas puede abrirnos el análisis de este caso? Las relativas a algunas variables que intervienen en la construcción del fenómeno adictivo. También facilita una visión crítica respecto del modo en que operan la sociedad de consumo, en general, y el consumo de sustancias psicoactivas, en particular, sobre los procesos de toma de decisiones con los que se construyen la identidad y autonomía de las personas.

 

Consideremos algunas de ellas:

 

1. Para vender un “alfajor bajonero”, la estrategia de marketing asocia la necesidad de comprarlo al déficit creado por el consumo de marihuana durante el “bajón”.

 

2. La perspectiva de negocio sostenido y próspero que puede ofrecer esta golosina dependería de que las personas sigan interesadas en reducir el bajón por consumo de marihuana, por lo que, de modo más o menos directo, se propiciaría este consumo inicial. Sin marihuana, no hay bajón; sin bajón, no hay necesidad de alfajor.

 

3. El malestar que produce el “bajón” es banalizado y presentado como amigable respecto de este nuevo consumo (del alfajor). Tal situación deteriora la percepción de riesgo del consumo de marihuana, necesaria para considerar la alternativa de no elegir esta práctica.

 

4. El ambiente de los consumidores de marihuana, con la aceptación de este producto, estaría reconociendo los efectos negativos que puede producir la sustancia –a los que ellos mismos se exponen–, y aportarían de este modo una nueva evidencia acerca de que su consumo no es inocuo.

 

5. El uso de símbolos tales como Bob Marley y una hoja de marihuana pretende darle un corte transgresor al producto, en un intento de captar la atención del público juvenil (la franja que consume o tiene amigos que consumen marihuana) y diferenciarse de los otros alfajores ya disponibles. Esta estrategia transgresora sería sólo una máscara de venta, pues la misma dinámica de mercado en la que está inserta expresa su funcionalidad extrema al mismo.

 

6. La venta de este producto asociado a prácticas no saludables en sitios comerciales convencionales pone en evidencia que quienes se benefician económicamente del consumo de marihuana no son sólo los aparatos del delito organizado, ilegales y marginales, sino todo tipo de empresarios dispuestos a lucrar.

 

Este circuito de producción, venta, deseo y consumo es similar al de otras sustancias psicoactivas, por lo cual la tendencia actual en materia de promoción de la salud y prevención es facilitar una reflexión crítica sobre ese círculo y desplazar los análisis de tipo lineal.

Al fin y al cabo, si el ser humano demostró que es capaz de hacer que las masas gasten su dinero en productos asociados de manera directa o indirecta al daño, cabe la posibilidad de que le quede algún resto de imaginación para hacer que la gente se entusiasme con el desarrollo de prácticas saludables que, naturalmente, son gratuitas.

 

 

 

 

 

*Psicóloga, directora de la Fundación ProSalud, codirectora del curso de posgrado en Salud Pública, Redes Sociales y Adicciones (UNC)

Un Mensaje Alentador

Un Mensaje Alentador de Narcóticos Anónimos: “si querés, podes”

 

Se respira mística futbolera. Hay cantitos, hinchada en las tribunas, banderas, bombos y redoblantes, papelitos… Parece que en cualquier momento salen los equipos a la cancha. Pero no.

Se trata, en realidad, del cierre de la XX Convención Regional Argentina de Narcóticos Anónimos (Crana). Este año, el encuentro que se llevó a cabo en el hotel Luz y Fuerza de Villa Giardino desde el viernes 23 al domingo 23 de noviembre, convocó a cerca de 500 participantes de distintas provincias argentinas y países como Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Colombia, Perú, Bolivia, Panamá y España. Se destacó la presencia del estadounidense George H. quien tuvo la vocación, hace 17 años, de traducir el programa al español y difundirlo en América Latina.

La Jornada estuvo presente en la ceremonia de clausura, donde bajó con fuerza el lema sobre el que se sustenta la confraternidad: “Si querés, podés”.

“Sólo se trata de pasar el mensaje”, “El mensaje es esperanza, la promesa libertad”, “Droga o libertad, es tu opción”, son algunos de los pensamientos que se podían ver reflejados en las banderas.

La despedida se inicia con un balance de lo realizado (“han sido tres días maravillosos”, resumen los coordinadores), y el agradecimiento “a los compañeros que nos dejaron su experiencia” y a “las familias que nos acompañan siempre”.

Precisamente, la imagen de las parejas, hijos, padres o hermanos, alentando a quienes se definen como “adictos en recuperación”, es altamente movilizadora.

Las tribunas están completas. Y comienza una cuenta regresiva, que crece en intensidad a medida que avanza y el círculo se va cerrando.

Primero se colocan los “compañeros” que llevan más tiempo “limpios”. 35 años. A su lado, los de 34, los de 33 … Y así hasta que las tribunas se van raleando y los que ocupan su lugar en la cancha son los que llevan 12 meses limpios. Once, diez … Un mes. Y la cuenta se palpita en días. 30, 29, 28 … 1. Todos estallan en aplausos cuando el círculo, finalmente, se cierra, y el que lleva un día limpio se abraza con el de 35 años.

Experiencias. En diálogo con La Jornada, Horacio, o “El ruso” como lo conocen todos, asegura que la convención fue “impresionante”, valora la participación de la gente del interior, y dice que en Córdoba “NA se está desarrollando mucho”.

 

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“El último grupo que se abrió fue en Cura Brochero y en tres meses ya son cinco los compañeros que van”, precisa.

Carlos, por su parte, rescata que NA “es una opción más dentro de las que hay” para dejar de consumir.

“Para mi es la más importante porque es donde he podido parar de consumir drogas. Yo llegué de grande, con 40 años, pensando que me iba a morir consumiendo y mi médico ya no quería atenderme más. No sabía que hacer, estaba con graves problemas físicos, mentales, espirituales… había perdido todo y la única que quedaba era mi esposa. Como había probado con otras cosas y no había funcionado, mi médico me sugirió ir a Narcóticos Anónimos, cosa que a mi me asustaba, porque yo no quería aceptar que tenia esta enfermedad de la adicción, pero bueno, probé y pude parar de consumir y perder el deseo. Y esa es la promesa que hace Narcóticos Anónimos, que un adicto, que cualquier adicto, puede parar de consumir, perder el deseo de consumir drogas y tener una mejor calidad de vida”.

Hay sectores profesionales o vinculados a los tratamientos pagos, que reniegan de NA.

“En realidad en estos últimos tiempos estamos recibiendo un reconocimiento bastante importante de parte de los profesionales. Nos asombramos ahora de la cantidad de compañeros que llegan derivados por profesionales, y también de la justicia. Nos están mandando mucha gente los jueces. Se ve que nuestro programa, que es libre y gratuito, funciona”, afirma Horacio. Y evita a toda costa entrar en polémicas: “Nosotros no entramos en ningún tipo de discusión con nadie. A nosotros nos sirve esto. Hay gente que puede, hay gente que no puede. En el cierre había compañeros con 35 años limpios… No se cuántos programas tendrán la suerte de decir que tienen resultados de 35 años limpios”.

En este punto, recuerda que el programa se basa en los “doce pasos”, que son “para nuestra vida”.

“También tenemos doce tradiciones y doce conceptos que están enfocados más a nuestro servicio en la comunidad”, cuenta.

El mensaje básico es “si querés, podes”.

“Es simple, si uno quiere, puede. Sólo por hoy, podemos. En realidad lo que hay que tener es el sincero deseo de dejar de consumir. Yo veo que si uno no tiene el deseo por más que me empujen, me lleven, no me sirve. Yo estoy muy agradecido. Yo paré acá porque para mi fue la única opción. No somos la única, no somos la mejor, simplemente para mí si es la mejor”, reitera.

Carlos subraya, al mismo tiempo, que “Narcóticos Anónimos está creciendo en todos lados, hay una estructura que empuja este crecimiento, y naturalmente en ciudades que nosotros ni siquiera hemos estado, se juntan dos adictos y arman un grupo, reciben la literatura de la oficina, y empiezan a compartir sus experiencias, y a practicar los doce pasos y en base a eso nosotros nos recuperamos. No hay nada misterioso, ni milagroso, ni nada. Es sólo compartir la experiencia con otra persona de cómo pudimos parar 24 horas sin consumir”.

Marcelo se suma a la charla y expresa que “las personas muchas veces hasta deben aprender a divertirse sin la necesidad de consumir ninguna sustancia. Y ese aprendizaje acá también se hace. Nos divertimos. Podemos pasarla bien. Podemos reírnos. Sin necesidad de consumir”.

“La convención es una fiesta de recuperación”, concluye. Y hay que creerle.

150 grupos y 400 reuniones semanales en Argentina

En Argentina, Narcóticos Anónimos comenzó a funcionar hace 26 años. En la actualidad existen unos 150 grupos en los cuales se realizan aproximadamente 400 reuniones semanales. Estos encuentros sirven para compartir experiencias y para acercarse a la literatura de la confraternidad.

Aunque muchos grupos funcionan en iglesias, se aclara que el de NA es un programa “espiritual pero no religioso”.

“Vienen compañeros de cualquier raza, ideología, credo, tengan religión o no la tengan son bienvenidos, si consideran que son adictos, son bienvenidos, a participar de las reuniones”, dicen.

En Villa Carlos Paz. En nuestra ciudad los grupos de Narcóticos Anónimos se reúnen martes, sábados y domingos de 19 a 21, y lunes y jueves de 17 a 19 en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen –Caseros 20-.

La experiencia de George H.: “Hay que rendirse para ganar”

La XX Convención Regional Argentina de Narcóticos Anónimos tuvo un participante de lujo: George H.

El estadounidense que tradujo la literatura de NA al español y vino a América Latina hace 17 años a difundir el programa, compartió su experiencia de vida.

A continuación, algunos fragmentos de su charla:

“En febrero de 1980 entre en un centro de tratamiento en el sur de Miami con un policía de cada lado llevándome en brazos al tratamiento, me habían arrestado por intentar entrar al auto de mi primo para sacarle las drogas que había adentro. Uno de los policías había sido amigo mio del colegio, y me reconoció. Me dijo, qué puedo hacer por vos… y yo le pedé: llévame al hospital. Y cuando llegue allí fui introducido al programa de Narcóticos Anónimos (…)

(…) Ese fue el comienzo de esta aventura que vengo llevando con 32 años limpio (…) El comienzo de una historia de amor con esta confraternidad.

(…) Pero no fue un camino fácil y nunca lo es (…) La parte adicta mía cree que yo no me merezco todo esto, porque me acuerdo del hombre que era cuando atravesé la primera vez la puerta de una reunión, y está re lejos del hombre que hoy está sentado frente a ustedes. Pero no puedo perder la memoria, y esa es una de las razonas por las que sigo viniendo.

(…) Aprendí de la manera mas dura. Aprendí cometiendo errores, pero mi padrino me dijo que no necesitaba seguir cometiendo errores porque podía aprender de los errores que él ya había tenido (…) Y me rendí. Rendirse para ganar. Es la única manera. Cuántas veces nos vamos a golpear la cabeza contra la pared, hacer las cosas a nuestra manera, para darnos cuenta que no vamos a poder atravesar esa pared. Tenemos que retroceder, volvernos a parar y pedir ayuda. Cuando llegué a NA pensé que Dios era para los débiles, los viejos y los enfermos. Y aquí estoy

(…) Cuando llegué a NA tenía las respuestas de todo, porque en realidad no sabía las preguntas. Hoy sé y me permite vivir una vida en los doce pasos, en hacer y vivir una vida que nunca soñé tener. Hasta con el ala rota, el programa puede ayudarte a atravesar cualquier cosa, es la única razón por la cual estoy yo en este momento acá. Porque en esos días en que cuatro o cinco me llevaban porque yo no podía caminar, ahí me acorde lo que es impotencia. Y rendición. Y ahí los pasos volvieron a ayudarme una vez más. Y funciona. Acá vos agarrás la llave del reino desde el primer día que llegas, está en vos levantar esa llave y seguir este camino que le ha funcionado a adictos en todo el mundo.

(…) Me he reído, he llorado, he compartido todo con mis amigos de NA y juntos vivimos con mucha alegría la llegada de un nuevo a una reunión (…) Porque la historia de esta confraternidad es la de un adicto que ayuda al otro.

Qué es Narcóticos Anónimos

“NA es una confraternidad o asociación sin ánimo de lucro compuesta por hombres y mujeres para quienes las drogas se habían convertido en un problema muy grave. Somos adictos en recuperación y nos reunimos con regularidad para ayudarnos a permanecer “limpios”. Este es un programa a abstinencia completa de todo tipo de drogas. Sólo hay un requisito para ser miembro: el deseo de dejar de consumir.

Sugerimos que mantengas una mente abierta para poder aprovechar esta oportunidad. Nuestro programa consiste en una serie de principios escritos de forma sencilla a fin de poder seguirlos diariamente. Lo más importante es que ¡funcionan!”.

Más info: www.na.org.ar

Guardia telefónica las 24 horas: 011-43457445

Por Alejandro Gómez

Nota correspondiente a la edición n° 247 del semanario La Jornada, del 2 de diciembre de 2012.