La educación Clave en la prevención.

Las palabras mutan con el tiempo y el uso. Uno de los principales ámbitos en el que lo semántico padece cambios desvirtuadores es en el mundo burocrático, que suele achaparrar los sentidos de las palabras y reducirlas para un manejo mecánico. Lo burocrático procura que una palabra signifique sólo una cosa, borrando matices y segundas acepciones. La debilita al limitarla.

Esta situación es muy evidente en el devenir del uso social del verbo «prevenir» y el sustantivo «prevención». Ambos han ido perdiendo densidad semántica en el uso de documentos oficiales y profesionales. Esa habitualidad ha simplificado y reducido el sentido de la palabra «prevención» a la condición de mero sinónimo de «información», «advertencia» o «aviso». Estamos frente a un caso claro de vaciamiento de sentido, pues se les ha quitado a las voces sus connotaciones originales y se les han borrado los matices, convirtiéndolas en escuálidas desde el punto de vista semántico. Y con ello, se las torna inoperantes.